Friday I´m in love

23 Nov

Hoy tuve uno de esos días en los que pasa de todo. Una noticia no termina de sorprendernos nunca porque se viene otra encima, y así susesivamente, sin dejarnos masticar bien los hechos de un martes…. un MARTES. Un día que no augura, auspicia, previene, anticipa, entusiasma, ni nada que se le parezca. Los días de la semana suelen tener una especie de mística o algo parecido. Los lunes son famosamente odiados ya que empieza la semana de vuelta y con ella las obligaciones que los seres humanos cumplimos por el simple hecho de no querer quedar fuera de un movimiento, sistema, status quo o como quieran llamarlo. El martes es como un día más… de esto les hablaba… un día que fue inventado para ser olvidado, para pasarlo por inercia, para hacer quizás mandados, ir al dentista, buscar unos zapatos que se estaban arreglando o cosas por el estilo. La verdad que el pobre martes no despierta nada, en nadie. Pero el miércoles comienza a tener más color, es como la carne de un sánguche que está bueno, pero que sabemos que se le corrió la mayonesa para el final del pan, por lo que lo mordemos apurados. Yo muerdo apurada mis miércoles, y empiezo a pensar en la mayonesa del fin de semana. Es en este punto, que salta al jueves, donde nos encontramos con un pedazo de día, pero resaltado en negrita y con un par de signos de exclamación. Sucede que el jueves nos da otras licencias que otros no: nos deja festejar, o comenzar a hacerlo, es decir, empinar alguna que otra botella sin remordimiento, quedarse despierto hasta más tarde y quién sabe, quizás hasta salir por ahí, arrastrando largas horas a la noche… total mañana…. mañana es viernes! Para mí, es probable que para otros no, es un día que suele ser agotador, incluso comienza de esa manera, pero se mantiene dulce, porque ya sabemos quién nos espera pasadas las 00:00 horas. El viernes (como diría una queridísima amiga) está agrandado. Y mucho más ahora, con esta cuestión de la tecnología, ya que todo el mundo le gusta expresarse acerca de él, en los muros de facebook, en twitter, o en infames blogs, donde manifiestan su tremenda felicidad por su llegada, ya desde tempranas horas del alba. Ok, no te la creas tanto, que al sábado no le llegás ni a los talones… SÁBADO… sin embargo, y al contrario de lo que acabo de expresar, para mí el sábado trae una cierta nostalgia consigo, incluso tristeza, pues anticipa al domingo, ya no quedan dos, sino un día, un mísero día más para hacer cualquier cosa que a uno se le antoje. De todas formas tiene su encanto, su magia, por supuesto. Es simpático cuando logra sacarte de lo normal, cuando te regala esos grandes momentos de ocio, como mirar Los Simpson en la cama a la tarde en invierno, descansado el cuerpo para romperlo más tarde, o cuando en los días cálidos, pitás flores con amigos retozando bajo el sol. Está bueno el sábado, sin hablar de su famosa fiebre que trae la noche, de su inmediata asociación con la joda, y de cómo ayuda a categorizar hombres con sus llamados, mensajes de textos y otra señales, a determinadas horas, si las mujeres solteras me entienden. Hay días que hablan de la seriedad de las intenciones de los hombres para con sus mujeres, por decirlo de alguna manera, pues el sábado a las 5:00 a.m habla más que cualquier mensaje de texto. Pero no es mi deseo irme al terreno de las relaciones, que algún día que me encuentre en profunda inspiración lo haré, sino, finalizar la semana, con el día con peor mala fama del planeta, el pobre domingo, que la gente menosprecia por el simple hecho de existir, por ser el pobre que está antes del lunes, por tener olor a viejo, y porque nadie ha aprendido hasta hoy darle un giro de felicidad.

Putoelquelee

Qué hora son mi corazón?

19 Nov

Me revienta tener inspiración en momentos que no puedo plasmar nada. Cuando camino hacia algún lugar ocupada, acelerada por llegar y no tengo un segundo para sentarme, la iluminación llega a mí, es decir, que es obsoleta, se pierde en mis pensamientos y lo olvido al poco tiempo. Es que no retengo. No soy de esas personas con memoria, que (por ejemplo) estudian un rato y las cosas se les graban, recuerdan las oraciones completas, como fórmulas y citan de manera impecable… yo sólo tengo memoria visual, no me olvido en la puta vida una cara, pero sí los nombres, es más recién aprendí a no cambiarles de identidad a dos compañeras mías de la facultad, que cursamos juntas todo el año… también me acuerdo mucho de los celulares de la gente más allegada, pero eso es más que nada por una cuestión de necesidad, ya que muchas veces me encuentro sin crédito y pido aparatitos prestados para mensajear. Es verdad, también pido cigarrillos, porque me quiero hacer la sana y no comprar, no es de rata che, es que me siento mejor conmigo misma si no están en mi cartera llamándome para que los aspire todos…. en fin, no sirvo para estudiar cosas muy largas, no retengo nombres, la inspiración me llega en los momentos menos adecuados, y este post es un robo a mano armada. Pero que conste, es porque me senté y perdí la inspiración.

Rosaura

the sun

10 Nov

¿qué son la mayoría de las innovaciones poéticas sino deformaciones de la norma permitidas por el sistema?

Hello mundo

8 Nov

Hola mundo, mi nombre es Pata Villanueva (como la actriz), este post es para romper el iceberg de silencio, que se va a ir astillándose progresivamente en los post sucesivos. También es importante avisarles que mi identidad incluye a dos personas, así que no debieran de extrañarse si pareciera, por momentos, bipolar.

Dos saludos